Rezando con los iconos

"Así como la lectura de los libros materiales permite la comprensión de la palabra viva del Señor, del mismo modo el icono permite acceder, a través de la vista, a los misterios de la salvación" (Juan Pablo II, Duodecimum saeculum).

El simbolismo en el templo

Catedral-de-Burgos

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1.-Los orígenes paganos de los símbolos cristianos

.
«Sin lugar a dudas, casi todos los símbolos cristianos son adaptaciones de los símbolos pre-cristianos. Pero a medida que el cristianismo se afianzó, estos símbolos típicamente perdieron sus asociaciones paganas y adquirieron significados cristianos». (RALPH F. WILSON, Early Christian Symbols of the Ancient Church from the Catacombs).

Y allí se encuentran las primeras imágenes cristianas que nos hablan de Cristo y su Evangelio a través de símbología acuñada sobre las anteriores figuras paganas, ahora llenas de un significado propio. La cruz, el ancla, el Pastor de Hermes, el pez (Ichthus), el pavo real, la paloma, el hombre orante, la nave, la vid y sus sarmientos, los racimos de uvas, el pelícano, etc., se cargan de sentido, tanto de fe como de identificación religiosa de sus portadores, los cristianos. Porque,
«Sin duda el hombre vive de símbolos . Esto es un principio básico en la relación a la iglesia, casa de Dios., construida sobre la roca; esto es la justificación devina de todo el sistema de sacramentos , por el cual el hombre puede participar de la vida misma de Dios» (MONS. ROBERT J. DWYER, Obispo de Reno, Nevada, Arte y arquitectura para la iglesia de nuestros dias, 1958, en PLAZAOLA, Arte sacro actual, pág. 693).

Y circuncribiéndonos al templo:
«Desde los cimientos hasta la cruz señera de sus torres, el templo ha de ser concebido de un modo integral y orgánico. Han de alzarse los muros con un sentido de revelación que en sí sea expresivo de la función dramática de la Liturgia. Ha de llegarse a la ornamentación a fuerza de dialéctica fervorosa, como una viva teología. En la concepción del templo todo ha de ser arte, y en la ejecución, todo, labor de artesanía
Como las catedrales medievales las hizo una teología fervorosa de canteros, todo templo habría de ser levantado por un taller de vocaciones religiosas. Ser obra de un arte colectivo, con sentido real del plural de la Liturgia: un arte en comunión, como los sillares bien trabados y cumpliendo cada uno, su función constituyen la fábrica del edificio a imagen del Cuerpo Místico».
«El simbolismo tiene una plena realidad, que no puede traicionarse en la ejecución de la obra. El proyecto de un templo no puede deberse a un propósito personal ni profesional. No lo pueden hacer un arquitecto, ni una arquitectura particulares».
«El hombre tiene que encontrar en el templo la Casa de Dios y al hombre ha de dársele en el templo la Puerta del Cielo. No se pongan la piedra, la madera o el hierro al servicio de un prurito de arquitectura académica; sino que se rindan a Dios con la medida y el misterio en geometría sobrenatural. «Brille tu rostro sobre tu santuario.» (Dan, 9, 18.) (JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ DEL AMO, Arquitectura de la liturgia).

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2.-Distribución en planta

Al iniciar la planificación de la iglesia, el arquitecto ha de resolver la colocación de espacios diferenciados que atiendan las necesidades del culto, tanto desde el punto de vista práctico o funcional, como del símbolo y la catequesis.
Resuelto el tema de la orientación del templo, queda por atender las funciones que son propias del servicio litúrgico de la comunidad, comenzando por la Eucaristía.
Basílica cristiana_croquis«La Misa es un rito dramático, es decir, los presentes interactúan a través de palabras y cantos, gestos y movimientos. Cada actividad requiere un espacio interior que el arquitecto debe planificar y ejecutar. Espacio que, a su vez, se divide en otros destinados a fines más concretos: ábside, ambón, altar, baptisterio, nave de los fieles, pasillos para la procesión, sacristía, capilla del Santísimo, lugares para el sacramento de la Reconciliación, atrio, etc.
Y todo ello utilizando elementos estructurales, formas arquitectónicas e interiorismo, en general, que ostensiblemente hablen de un espacio sagrado digno, tanto para la oración del fiel como para atender la presencia del Señor, porque todo ello, en conjunto, está cargado de mensaje simbólico ya que «hoy cobra cada día más fuerza la idea de que las creaciones artísticas, especialmente las arquitectónicas, son portadoras de un mensaje, en cuanto que con obras eminentemente

simbólicas»(SANTIAGO SEBASTIAN, Iconografía medieval, p. 148).

En resumén, es preciso definir los grandes espacios litúrgicos para

1º -la liturgia de la Palabra, que es proclamada a la asamblea, pide un espacio escénico dirigido hacia el pueblo convocado.
2º.-la liturgia eucarística es oración y acción de gracias en común, y por tanto implica una dirección común de las miradas de los presentes. Son las dos partes de la celebración eucarística que requieren soluciones simbólico-espaciales diferentes que manifiesten su diversa naturaleza.
3º.-el crucifijo es el lugar que atrae las miradas de todos los presentes, pueblo y celebrante. La cruz de Cristo es el foco donde el Misterio de Dios abraza el cosmos, la historia y la humanidad entera. Hacia Él se orienta la oración litúrgica y Él representa el “paso” del pueblo reunido hacia Dios.
4º.-Finalmente, una última consideración se deriva de la presencia permanente de Cristo en el templo a través de la eucaristía en el sagrario Esta presencia convierte el templo en una teofanía continua y da un valor al espacio litúrgico que sobrepasa la mera devoción. La estructura y distribución de los espacios en el templo han de posibilitar y hacer visible que la acción del fiel que se acerca al sagrario para la adoración le incorpora a la liturgia de la Iglesia, a la propia oración de Cristo al Padre.

La Iglesia Ortodoxa, en su realmente existente canon arquitectónico, exige al menos tres reglas que se ejecutan casi sin excepciones:

Templo bizantino_esquemaTres partes: el pórtico, la nave o templo y el altar (como mínimo, la nave y el altar) - está presente en cualquier iglesia y es un símbolo de la Trinidad.

Un cierto número de cúpulas (una condición indispensable en la formación del templo) que siempre tienen un contenido estrictamente simbólico: en los templos antiguos había cúpulas individuales, que representaban la unidad del Salvador; más tarde se construyeron cinco cabezas, simbolizando a Cristo rodeado por sus cuatro evangelistas; a veces una gran iglesia mostraba doce cúpulas, según el número de los apóstoles.

Orientación del templo hacia el este: el ábside, y por tanto el altar, del templo debe orientarse hacia el este, para orientar la oración de los fieles en la oración, ya que marca simbólicamente el lado de la salida del sol y el paraíso perdido, admitiéndose una desviación del eje longitudinal de la iglesia en 15 ° hacia el lado sur o norte. No se ignora que, debido al desarrollo urbano moderno, los templos nuevos se ajustan a la situación existente, a menudo de acuerdo con otros criterios, como el estilo histórico de los edificios circundantes, calzadas, autopistas, cálculos de insolación, etc.

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3.-Grandes espacios litúrgicos

En las naves, que constituyen el espacio más amplio del templo, se distribuyen los fieles dispuestos a participar en el rito de la Misa. La actitud de participación incluye un conjunto de posturas y de disposiciones con las que se pone de manifiesto la presencia y el sentido de lo sagrado: silencio, recogimiento, espera... 

Espacios litúrgicos El presbiterio, por su parte, está destinado al celebrante y sus acompañantes. La presencia de lo sagrado se acentúa con la presencia de las personas consagradas para el culto, con los ordenamientos que los distinguen, con los objetos que los rodean. Y como sitio central del presbiterio, se encuentra el Sagrario o tabernáculo, lugar donde se guardan las especies consagradas, y donde la presencia de Cristo sigue siendo real: lugar sacratísimo por excelencia, lugar de la tonicidad culminante en el ámbito total de lo sagrado.

En términos de planificación, el altar representa la imagen del Paraíso, el mundo espiritual, que desciende a la tierra a las personas. La parte media del templo es un símbolo del cielo y la tierra, el universo, renovado en reconciliación con el mundo espiritual. La pretensión es un símbolo del mundo de los injustificados, pecaminosos.

En la parte media del templo se encuentran los fieles, quienes, cuando perciben la Gracia divina derramada en los Sacramentos, son redimidos, consagrados, participantes del Reino de Dios. Si un principio divino se coloca en el altar, entonces en la parte media del templo hay un principio humano que es parte de la comunión más cercana con Dios. Y si el altar recibió el significado del cielo supremo "cielo de los cielos", donde solo Dios reside con las órdenes celestiales, entonces la parte media del templo significa una partícula del futuro mundo renovado, un nuevo cielo y una nueva tierra en el sentido apropiado.

El altar en el templo significa el lado espiritual, divino en el universo, y su parte media es el mundo sensual, los cuales forman una interacción en la que el primero ilumina y dirige el segundo. Con esta actitud, el orden del universo, roto por el pecado, se restaura.

Las diversas zonas de la parte media del templo también reciben la interpretación de los Santos Padres. Así, la zona superior significa el cielo visible, con lámparas que representan estrellas, arañas, círculos de planetas. La zona inferior significa tierra.

El iconostasio que separa el altar de la parte media del templo expresa la idea de la conexión más cercana e inseparable que existe entre el mundo de lo sensual y lo espiritual a través de la ayuda de la oración, representada allí en los íconos de los que han alcanzado el estado de santidad. 

La antigua iglesia rusa termina con la cabeza de la forma de "cebolla". Si la cúpula bizantina plana sobre el templo se asemeja al firmamento sobre la tierra, y la aguja gótica de las iglesias católicas expresa su aspiración al cielo, entonces la cúpula rusa en forma de cebolla se asemeja a un lenguaje ardiente, simbolizando la idea de que la oración es necesaria para que todos los cristianos se unan con Dios. (El simbolismo de la arquitectura de la iglesia ortodoxa,  http://www.wco.ru/ biblio/books/stroy1/H03-T.htm).

 

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4.-El lenguaje simbólico de nuestras iglesias

Con la ingenuidad y sencillez que requiere la enseñanza del lenguaje simbólico a niños de primer grado, el sitio de los profesionales de la enseñanza católica francesa muestra un guión destinado a que los escolares aprendan a “ver” una iglesia y, en ella, a descubrir el símbolo, es decir, la realidad y el significado a los que remite la arquitectura, el interiorismo, los objetos litúrgicos, la variada vestimenta litúrgica, los libros de rezos, etc. Se trata «de mostrar el sentido espiritual de los diversos elementos y permitir que los niños conozcan las generaciones de creyentes que los precedieron, a través de las señales que dejaron atrás».

Un extenso mundo se abre tras las puertas de la iglesia, lleno de belleza y testimonio de realidades espirituales. Así, por ejemplo, la programada visita al templo puede detenerse en cada uno de estos puntos:

 

La arquitectura y su significado Descubriendo la iglesia
La apariencia externa de la iglesia. Símbolos sobre muerte y resurrección:
· Su ubicación en la ciudad; ·La muerte
· La forma del edificio; · La planta de la iglesia en forma de cruz, evocando el tormento de Cristo.
· Orientación; · Las cruces presentes en la iglesia.
· El campanario señala la iglesia; · Esculturas, pinturas, vitrales que representan escenas de pasión (Piedad, Vía Crucis);
· El pórtico, lugar de reunión. · lápidas a menudo presentes en nuestras iglesias.
· La puerta principal; · La resurrección
El interior ·La elevación de la aguja de la iglesia.
·El coro · La luz de las vidrieras, las velas y en particular la vela pascual.
· El altar. ·Esculturas, retablos, vitrales que evocan escenas de la Resurrección
· El ambón.  
·La sede del celebrante. Símbolos y figuras de Cristo.
· La fuente bautismal · El pez: ICHTUS en griego,
·El confesionario. ·El crismón
Objetos litúrgicos y vestimenta. · El ancla
· El cáliz. · El buen pastor
·La patena; · El cordero inmolado
· El copón ·Los símbolos y figuras del espíritu.
·La custodia. · La paloma rodeada de una mandorla.
· Las Vinajeras. · Las lenguas del fuego
· Vestimentas litúrgicas. · El soplo y el viento.
·El alba, de marfil o blanco. ·Los rostros de los "testigos" transfigurados por la obra del Espíritu
·Las estolas y sus colores.  
Los libros :  
· Un leccionario,  
· Rituales para los sacramentos.  
· La biblia  
Instrumentos de acompañamiento musical
· Armonio,   
·Órgano   
· Guitarras...  
   

Esta sabia preparación de una visita al templo de los escolares franceses revela claramente la riqueza y variedad de los símbolos que configuran, tanto los diversos espacios litúrgicos, como los instrumentos y vestiduras que se utilizan para la propia acción litúrgica. Más adelante, en el punto 6, se explican con cierta profundidad cuales son los significados de estos símbolos.

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5.- El simbolismo de la arquitectura en la Iglesia Ortodoxa

Catedral de san Basilio_MoscowLa Iglesia Ortodoxa no se aparta, en sus exigencias simbólicas a la arquitectura de los templos, de las directrices del VII Concilio Ecuménico, II de Nicea, respecto a la imagen sagrada y su poder evocador del representado y, en última instancia, de la santidad divina. Se trata de contemplar el templo como un icono de la casa de Dios; es decir, verlo con la luz tabórica con la que los discípulos predilectos vieron la gloria de Jesucristo.

«Un templo no es un edificio de arquitectura extraña intercalado en manzanas de casas. El espacio profano, en la medida de su indiferencia o de su oposición a lo Transcendente, es un espacio profanado, demoníaco. En el corazón de este espacio es donde se levanta el espacio organizado del Templo. Representa el rechazo más fuerte de los principios de este mundo, y en último término, del “dios de este mundo”, de la Bestia apocalíptica. Ofrece la imagen plástica de un “cielo” misterioso, el del Reino, y dirige a todos los hombres una llamada apremiante a que se conviertan en “piedras vivas” del templo cósmico donde “todo lo que respira” canta la alabanza de Dios» (PAVEL EVDOKIMOV, L’art de l’icöne, pág 127-136).

«El simbolismo de la arquitectura de la iglesia está directamente relacionado con el simbolismo del rito litúrgico. De acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia, todo el mundo material visible es un reflejo simbólico del mundo invisible, espiritual. Entonces, el sol y la piedra son las imágenes de Cristo y el oro, la imagen de la verdad, etc.El simbolismo del templo utiliza formas arquitectónicas visibles y medios de decoración pictórica para hacer que la imagen de lo invisible, celestial, divina sea accesible a nuestros sentidos. Si el prototipo, el Reino de los cielos, es un área de verdad y belleza, entonces esas características deben estar vinculadas a la arquitectura del templo, afirmando mostrar el prototipo celestial».

«El templo es la imagen de la presencia del Reino de los Cielos en la tierra y, en consecuencia, es la imagen del palacio del Rey del Cielo. De esta imagen surge la tradición de decorar la iglesia como los palacios reales utilizando todos los medios artísticos disponibles para una época en particular».El templo es también una imagen de la Iglesia universal, en sus principios básicos y en su estructura. En el "Símbolo de la fe", la Iglesia se llama "una, santa, católica y apostólica". De alguna manera, estas características de la Iglesia deben reflejarse:

En la arquitectura del templo

• La imagen de la unidad de la Iglesia, encabezada por Cristo, se encarna visiblemente en los volúmenes cúbicos de los antiguos templos rusos.
• La santidad de la Iglesia se expresa figurativamente por la blancura de las paredes de los templos y el resplandor de las cúpulas doradas, a semejanza del nimbo en los iconos de los santos.
• La catolicidad y la sucesión apostólica se expresan, como la estructura jerárquica de la Iglesia misma, por la centralidad de la composición, el orden jerárquico de las partes del templo subordinadas al espacio de la cúpula central.En las interpretaciones patrísticas, el templo también se compara con la imagen de Dios. Así, la triple estructura del templo corresponde a la unidad de Dios».

«Un Dios incomprensible se revela a sí mismo en el mundo con nombres que se reflejan en la arquitectura del templo. Entonces, Dios es referido como Belleza, Amor, Unidad, Luz, Verdad, Bondad. En la arquitectura del templo, estos nombres se expresan en proporción al conjunto y las partes, la simetría de la composición, la integridad de la forma, la claridad de la composición, la tectonicidad de la estructura, el reconocimiento de la forma».
(El simbolismo de la arquitectura de la iglesia ortodoxa, en http://www.wco.ru/biblio/books/ stroy1/H03-T.htm).

No sólo el conjunto, es decir, el templo como edificio, está cargado de simbolismo,

Detrás del altar, se representa el misterio central, la comunión eucarística de los apóstoles. Encima, la Theotókos Orante personifica la Iglesia en su ministerio de intercesión.
• Más arriba está Cristo, Sacrificio y Sacrificador.
• En el hemisferio de la bóveda domina Pentecostés, la epíclesis, el descenso del Espíritu Santo que inaugura la Parusía y anticipa el Reino.
• La nave es el lugar donde el Pueblo de Dios se reúne como Sacerdocio Regio de los fieles. Sobre el muro occidental, opuesto al santuario, se sitúa el fresco del Juicio, balance de la historia; y
• La puerta de salida da sobre la tierra de la caída, espacio aún sin evangelizar.
(PAVEL EVDOKIMOV, L’art de l’icöne, pág. 127).

En las iglesias de planta central:

Basilica-de-santa-Sofia_Constantinopla
Basilica-de-santa-Sofia_Constantinopla

• Las cúpulas en las que el oro reluce, evocan los cirios pascuales y cantan la Resurrección.
• Los bulbos de las iglesias rusas sugieren la imagen de la oración, que, como una escala de Jacob, hace participar a este mundo en el más allá.
• Una iglesia de varias cúpulas es como un candelabro envuelto en llamas. Su luz penetra hasta el interior de la cúpula e ilumina las bóvedas, como un cielo descendido sobre la tierra, con el rostro majestuoso del Pantocrátor que reina en el centro y cuya mano abierta contiene el destino de todos y de cada uno.
• Las figuras alargadas y esbeltas de los iconos y los frescos centran el impulso del grandioso conjunto hacia lo alto, hacia el Altísimo.
• Los ángeles con sus trompetas escatológicas nos invitan a todos a unirnos en una sola doxología,
• Todas las miradas [se dirigen ]hacia el corazón maternal y el velo protector de la Theotókos,
(PAVEL EVDOKIMOV, L’art de l’icöne, pág. 127)

El ritual de la consagración simboliza construcción del espacio sagrado:

«El obispo enciende una gran antorcha, “la primera luz”, y la procesión que lleva las reliquias de un mártir da la vuelta a la periferia, trazando el círculo de eternidad.
• Ante la puerta, el obispo cita el salmo 24: “Alzad, ¡oh puertas!, vuestros dinteles; alzaos, eternos portones, para que entre el Rey de la gloria”.
• Desde el interior del edificio, el coro que representa el espacio que aún no está organizado, pero que se apresura a estarlo, canta: “¿Quién es este Rey de la Gloria?”.
• El obispo entra y Dios toma posesión del lugar, lo transforma en Casa de Dios, donde la liturgia recibe su calificación divina.
• Desde ese centro sagrado “sobre el cual Dios día y noche, tiene los ojos abiertos” (1 Re 8, 29), el Hijo hará subir sin cesar hacia el Padre la oblación y el incienso de la oración litúrgica.
• El obispo construye la mesa del altar, la levanta y procede a su unción crismal y a su lustración con el agua bautismal, precedidas por la epíclesis y acompañadas del canto del alleluia angélico.• El altar (de alta-ara) significa lugar alto; es aquí la montaña santa do Sión, con su centro cósmico: “Subiré al altar de Dios” • El tabernáculo que contiene la carne y la sangre de Cristo se situará sobre el altar, el cual lo transforma en tumba abierta por el poder de la resurrección• El ara, parte del altar donde reposan las reliquias de los mártires, se transfigura al depositar en su interior las santas reliquias o huesos de los mártires.
• Las reliquias y, por lo tanto, la mesa son la “carne pneumatizada” de la Pascua futura».
(PAVEL EVDOKIMOV, El espacio sagrado).

Respecto a la orientación

San Pedro, orientada a occidente

 

San Pedro, Vaticano

• El rectángulo central del templo se llama nave, siendo el Arca de Noé la figura profética de la Iglesia.
• El templo semeja y es el barco lanzado a los espacios, que se dirige hacia el Oriente.
• El altar está dirigido hacia levante; por el contrario, la puerta de salida está situada al occidente, hacia el ocaso, mostrando el espacio amorfo de la oscuridad, la tierra no evangelizada, e incluso el infierno.
• La oración hacia el Oriente distingue así el cristianismo de la oración judía hacia Jerusalén y de la oración musulmana hacia la Meca.
• Al entrar, se va al encuentro de la luz, se está en el camino de la salvación que lleva hacia la ciudad de los santos y tierra de los vivos en donde el Sol luce sin ocaso.
• El eje polar vertical y el eje horizontal de los cuatro costados del mundo sintetizan el espacio en forma de cruz con seis direcciones; centrados sobre el Centro divino constituyen el número sagrado del siete, según Clemente de Alejandría.

 

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6.- El simbolismo de la arquitectura de la Iglesia Católica

6.1.-1. Consideracion general

Alzado-iglesia-romanica

Desde los primeros momento los cristianos se reunieron en lugares amplios para la celebración de la cena del Señor. Si al principio fueron casas particulares, en tiempos de Teodosio, tras la aceptación pública de la nueva religión, las antiguas salas de juicios, los templos paganos cedidos a la Iglesia y otros lugares habilitados para el culto, acogieron a las muchedumbres que se afiliaban a la nueva religión.

La doctrina de los Padres de la Iglesia durante los primeros seis siglos y, más adelante, en la Edad Media, la reflexión de los teólogos y liturgistas llenaron de simbolismo los diferentes elementos que constituían los edificios que se construían para la realización de la liturgia. Una primera afirmación veía el templo material como imagen simbólica de la Iglesia espiritual, es decir, del cuerpo de Cristo. El hecho de ser lugar de recogida del pueblo para la oración amplió el significado simbólico al de casa de Dios en la tierra, donde realmente se haya presente.

Mayor profundización permitió concebir la idea de que todo templo, como lugar sagrado, posee una dimensión cósmica y es símbolo del universo.«Si ahora seguimos estudiando la naturaleza del templo cristiano, analizando el acto que en él realiza la asamblea cristiana, descubrimos en él el encuentro entre Dios y el hombre», (PLAZAOLA, El arte sacro actual, pág. 121).

Al definir la naturaleza del templo por la acción cultual que allí se realiza, es decir, por la función litúrgica, que une el hecho de la «ecclesia» del pueblo fiel con su simbolismo como «piedras vivas del nuevo templo espiritual» (cf. 1P 2,5),  la teología católica considera que el templo cristiano es símbolo eficaz del cuerpo de Cristo, lugar de teofanías como casa de Dios en la tierra e imagen de la Jerusalén celestial.Todo él habla de Cristo, de su Iglesia, de la comunidad eclesial que allí celebra y reza, contempla y adora, pide perdón y se alimenta, nace a la fe y es despedido en la muerte.

Antes de un contemplar la carga simbólica de los numerosos lugares de nuestros templos, recordemos que Benedicto XVI compendiaba su propuesta de espacio celebrativo alrededor de siete puntos:

1.- El carácter sacramental del edificio de culto

2.- Un espacio sagrado
3.- La orientación del edificio eclesial
4.- La dirección común de la oración: mirar el crucifijo
5.- Sacrificio y Palabra
6.- Un espacio litúrgico permanente
7.- La posición del sagrario
(FERNANDO LÓPEZ ARIAS, Teología del espacio litúrgico en Joseph Ratzinger, confr. cap. III)

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6.2. Orientación


Desde el principio, los cristianos han rezado mirando al oriente y, por ello, todas las iglesias debían orientarse en direccion Este-Oeste, colocando el eje central de manera que los fieles miren al ábside, orientado, y tengan la espalda hacia Occidente. Oriente es el punto cardinal por donde sale el sol, hecho que simboliza la imagen de Jesucristo Salvador y Redentor del universo

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6.3. Planta


La tradición ha encontrado en la planta de cruz latina la forma de mayor carga simbólica y de hecho esta es la planta que domina la arquitectura sacra durante 1900 años. Pero, a partir del siglo XX, no resulta una solución indiscutible, pues «la determinación de la planta de una iglesia y la consiguiente distribución del espacio depende de la manera como se quiera situar a la comunidad respecto al foco principal: el altar y el presbiterio» (PLAZAOLA, El arte sacro actual, pág. 237).Es la centralidad geométrica que el movimiento litúrgico atribuye al altar el origen de las múltiples formas –rectangular, circular, cuadrada, trapecio, triangular, elíptica, parabólica, etc.- que hoy es posible encontrar en nuestras iglesias. Atrio de San Ambrosio, Milán

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6.4. Atrio


El espacio descubierto situado ante la puerta principal del templo, que separa el lugar profano del recinto sagrado, tiene por función acoger a los fieles y prepararlos para el encuentro teofánico del interior de la iglesia. Simboliza a Cristo, puerta necesaria para alcanzar el Reino, según él mismo anunció:
«Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos» (Jn10,9).

 

 

 

 

 

Puerta de la iglesia

6.5. Puerta de entrada


la puerta era el elemento de mayor significación en las fachadas A través de la puerta se accedía al templo. "La puerta de la iglesia resume y anticipa todo el significado cósmico y teológico del templo; anunciando que el propio templo es una puerta del cielo” (ESTEBAN LORENTE, Tratado de iconografía, pág. 186).
Por ello, la puerta era un símbolo cósmico y el dintel se redondaba para mejor significar el cielo, a donde conduce Cristo, simbolizado en la puerta.

 

 

 

 

 

 

Baptisterio

 

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6.6. Baptisterio


En un lugar proximo al templo, destinado a acoger a los catecúmenos que se acercaban a la Iglesia, pero sin poder entrar en ella por no ser bautizados, se colocaba el baptisterio. Allí se administraba el bautismo a los neófitos en una pila bautismal que contenía el agua sacramental.

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6.7. La nave


La Nave, el lugar destinado a coger a los fieles durante la liturgia, se encuentra entre la puerta de entrad y el presbiterio. Si la Iglesia es la barca de Pedro, este recinto simboliza esa barca, por eso recibe el nombre de nave. No puede ser más oprtuna y justa esta denominación para el lugar donde los fieles peregrinan –salidos del mundo pagano, pero no ajenos a él- hacia el verdadero Reino, mientras viven en un mundo de pasiones, pecados e infidelidades.

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6.8. Abside


El abside es la parte del templo que se situa al final de la nave, en el lado opuesto a la entrada.
Generalmente contiene el atar, la sede , el ambón y los elementos necesarios al culto eucarístico.
Siempre se coloca más alto que el suelo de la nave, simbolizando la montaña como lugar de la teofanías; los escalones de subida recuerdan las gradas del Templo de Jerusalén, donde los israelitas cantaban los salmos graduales al visitarlo; su mayor visibilidad facilitaba la asistencia y desarrollo de la Misa, tal como pedía el Concilio de Trento

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6.9. Altar

Presbiterio con altar y ambónEl centro del templo es, sin duda, el altar. En él se efectúa el sacrificio eucarístico, sobre una mesa, generalmente de gran porte y orientada. El altar se coloca sobre la piedra fundamental del templo. Por todo ello, el altar es Cristo, simboliza su cuerpo, que se da como alimento. El lugar más importante del templo es el altar, consistente en una mesa que se colocaba sobre la piedra fundamental, coincidiendo con el eje vertical ascendente que forma esta piedra y la angular o clave.(VICTOR RODRIGUEZ-GACHS, Los canteros de las estrellas: el lenguaje oculto de las piedras),En el centro de la mesa, escavado en una parte del bloque pétreo se encuentra el ara, pequeño recinto donde se colocan reliquias de los mártires o santos. 

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6.10. Sagrario


Junto con el ámbón y el altar, el sagrario es uno de los elementos que definen el templo cristiano. SagrarioEs un elemento esencial al culto propio de una casa de oración, porque . «Una iglesia sin presencia eucarística está en cierto modo muerta, aunque invite a la oración». (PABLO BLANCO SARTO, La Teología de Joseph Ratzinger: Una introducción, pag 49). «Otro lugar de gran importancia en el templo era el Sagrario, es decir, el sitio en el que se depositaba a Cristo Sacramentado, como reserva eucarística. Al Sagrario también se le denomina: tabernáculo del Sacramento, pues así como los israelitas guardaban en el Tabernáculo (tienda) el Arca de la Alianza que contenía las Tablas de la Ley, la Vara de Aarón y una medida de mana,.. En el tabernáculo cristiano se encuentra el auténtico Maná, el "Pan vivo bajado del cielo”, es decir a Jesucristo, puesto que él mismo así se definió» (JOSE ANTONIO TERAN BONILLA, El simbolismo de templo cristiano novohispano, XlLOCA 16, pag 226).

Frente al Sagrario, el fiel se situa en actitud de adoración y «Solamente en un clima de adoración, la celebración eucarística puede tener vitalidad; Solo cuando la casa de Dios y con ello la comunidad en el mismo está siempre imbuida de la presencia interpelante Señor y nuestra serena disponibilidad para responderle, la invitación a la reunión puede encaminarlos a la facilidad de Jesucristo y de la Iglesia, que es el presupuesto para la invitación ».(J. RATZINGER La eucaristía centro de la vida, ,106)

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6.11. Sacristia


Sacristia-de-la-iglesia_RUEDA-(Valladolid)Es un espacio necesario en el templo, el lugar donde se guardad las vestiduras litúrgicasa, donde el celebrante comienza la liturgia –porque mientras se reviste recita las oraciones rituales-, donde se inicia la procesión de entrada al templo. No es extraño que se vea en la sacristía el vientre de María, donde el Verbo se hizo hombre para venir a este mundo, ahora representado por el templo, la casa de Dios en la tierra. 

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6.12. Procesión

Iniciada en la sacristía, la procesión del sacerdote, precedido del crucifijo y el libro de la Palñabra de Dios, es imagen de la humanidad caminando hacia su meta escatológica; imagen, también, del pueblo judío que caminaba hacia el Templo de Salomón, subiendo ahora las gradas del presbiterio hacia el altar para ofrecer el sacrificio de la nueva alianza.

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6.13. Muros


Muros de la BasílicaLos muros son el soporte físico del templo, ¿cómo no ver en ellos el símbolo del conjunto del pueblo llano, el que soporta con su fe toda la dimensión humana de nuestra Iglesia. Los muros del templo, en su actuación necesaria, potente y humilde, simboliza la humildad de los pobres, del pueblo.En ellos, los contrafuertes, que dan solidez y potencia al revestimiento interior, simbolos de la fuerza moral que sostiene la vida de la Iglesia y de sus fiele.
En ello, las ventanas, por donde los rayos del sol iluminan el interior del templo y alcanzan a los fieles que oran o celebran la liturgia. Las ventanas y los rayos del sol son símbolos de la actuación de Dios que, con sus rayos e inspiraciones, ilumina los corazones de los hombres que viven en su casa.

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6.14. Piedras


Si Cristo es la piedra angular que desecharon los arquitectos; si los fieles son las piedras vivas sobre las que se construye el verdader Templo de la Nueva Alianza; si Cristo cambia el nombre a Simón para llamarlo Pedro y sobre esa piedra edificar su Iglesia… cómo no van a estr llenas de simbolismo las piedras que enlosan el suelo o formanlos muros de la iglesia.

«Hay tres tipos de piedras que tuvieron un papel imprescindible en la construcci6n de un templo cristiano: la piedra de fundación, la piedra fundamental y la piedra angular, Sin embargo, éstas comúnmente se han confundido al denominarlas indistintamente piedra angular, piedra base o primera piedra»
«La piedra de fundacibn era la roca que en primer lugar se colocaba en los cimientos, en la esquina Este del edificio, razón por la que recibía el nombre de primera piedra. La fundamental se disponía en el punto generador del trazo del edificio, también al nivel de la base de la construcción, y sobre ella se colocaba el altar. La angular o clave era aquella piedra que se ponía en sentido ascendente y vertical al centro generador del templo, siendo la dovela de la clave del arco, bóveda o cúpula que se levantaba encima del espacio donde se hallaba el altar, por lo que esta piedra y la fundamental generaban una línea recta -imaginaria- que representaba e! eje del mundo». (JOSÉ ANTONIO TERAN BONILLA, El simbolismo de templo cristiano, pag 219, en XILOCA, 16. Diciembre 1995). 

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6.15. Pilares, columnas, cubiertas

Columnas catedral de GranadaLas bóvedas y la cúpulas son las cubiertas pricipales de nuestros templos, de forma clara

 

Columnas templo ortodoxo

simbolizando el cielo, pintadas de azul y plagadas de estrellas, como el firmamento. Cubriendo a los fieles en la casa de Dios, simboliza, tanto la virtud de la caridad, que cubre la multitud de pecados, como el amor de la Iglesia , que abriga a sus hijos y los defiende del mundoSostenidas las cubiertas por los pilares y las columnas, éstas se convierten en símbolos de los soportes de nuestra fe: los apóstoles, los evangelistas, las verdades de la fe. No es estraño ver el altar, en medio del crucero, cubierto por la cúpula sostenida sobre cuatro columnas, símbolos ellas de los cuatro evangelistas.

En las imágenes puede verse la muy distinta concepción sobre el interiorismo del templo que hay en las Iglesias de Occidente y Oriente.

6.16. Campanario


CampanarioLas torres de la catedral se levan al cielo simbolizando la aspiración de la Iglesia por el Reino celestial.
En ellas las campanas son la voz de la Iglesia, símbolo de la predicación y de los predicadores que anuncian la Palabra de Dios. A modo de mensajeras de la Iglesia, repiten sonoramente la alabanza, la plegaria y la oraciones de los fieles recogidos en el templo. Ellos, con los diversos sones y composiciones sonoras del campanario, crean un lenguaje musical que anuncia los eventos religiosos a la comunidad, como la hora de la celebración eucarística, o la del Ángelus, a mediodía; comunica sucesos relevantes, como la defunción de un fiel, o la alarma ante el peligro colectivo. 

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