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Cristo en majestad

La inscripción I C X C en la parte superior y las letras del nimbo cruciforme, indicando “Yo soy el que es”. El manto dorado, signo de la santidad divina, aparece entreverado de filigrana roja, color del amor y el sacrificio.

La mandorla representa el universo y el color verde la vida, la naturaleza. Sobre ella, el palio rojo desplegado es signo del cielo que se extiende sobre la tierra y es sostenido desde los cuatro vértices por las cuatro figuras del Apocalipsis: “El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo ser era semejante a un becerro; el tercer ser tenía el rostro como el de un hombre, y el cuarto ser era semejante a un águila volando” (Ap 4, 9). La iconografía cristiana identifica a los evangelistas Marcos, Lucas, Mateo y Juan, respectivamente, en esos signos, como puede verse en cualquier ambón de nuestros templos.

Los pies, ligeramente abiertos y separados, ayudan al equilibrio estético de la figura, y su asentamiento sobre un pedestal refuerza su alta dignidad, ya indicada por el hecho de estar presentado sobre un trono. Los círculos que aparecen en los extremos del pedestal remiten, junto con el conjunto de toda la figuración, a la visión de Ezequiel (cfr. 1).

La mano derecha bendice y parece simbolizar, con la posición de los dedos pulgar, anular y meñique unidos, la unión de la Trinidad, mientras que el índice y corazón desplegados nos remiten a la doble naturaleza de su persona. En su brazo izquierdo porta el Libro de la Vida, según la visión de San Juan. Su cabeza viene adornada con un nimbo dorado cruciforme, característico del Cristo Jesús. En este icono, realizado por el monje ruso Rublev hacia 1410, Cristo aparece dotado de una luz interior que le ilumina el rostro, conseguida a partir de pequeños toques de oro. Su manto es decididamente dorado, con el color atribuido a la santidad de Dios. El icono es una representación gloriosa de Cristo que en su parusía vuelve con gesto misericordioso, lleno de poder y majestad, a recapitular todas las cosas en sí.

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La inscripción I C X C en la parte superior y las letras del nimbo cruciforme, indicando “Yo soy el que es”. El manto dorado, signo de la santidad divina, aparece entreverado de filigrana roja, color del amor y el sacrificio. La mandorla representa el universo y aparece con querubines que apenas se distinguen. El color verde significa la vida, la naturaleza. Sobre ella, el palio rojo desplegado es signo del cielo que se extiende sobre la tierra y es sostenido desde los cuatro vértices por las cuatro figuras del Apocalipsis: “El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo ser era semejante a un becerro; el tercer ser tenía el rostro como el de un hombre, y el cuarto ser era semejante a un águila volando” (Ap 4, 9). La iconografía cristiana identifica a los evangelistas Marcos, Lucas, Mateo y Juan, respectivamente, en esos signos, como puede verse en cualquier ambón de nuestros templos. Los pies, ligeramente abiertos y separados, ayudan al equilibrio estético de la figura, y su asentamiento sobre un pedestal refuerza su alta dignidad, ya indicada por el hecho de estar presentado sobre un trono. Los círculos que aparecen en los extremos del pedestal remiten, junto con el conjunto de toda la figuración, a la visión del carro de Ezequiel (cfr. Ez 1). La mano derecha bendice y parece simbolizar, con la posición de los dedos pulgar, anular y meñique unidos, la unión de la Trinidad, mientras que el índice y corazón desplegados nos remiten a la doble naturaleza de su persona. En su brazo izquierdo porta el Libro de la Vida, según la visión de San Juan. Su cabeza viene adornada con un nimbo dorado cruciforme, característico del Cristo Jesús

 

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La variada iconografía de Cristo, mostrada en la página “El Salvador”, muestra las diferentes maneras de representarle, según el aspecto de su misterio que se contempla.

Dentro de esa nómina, la imagen de Cristo se dibuja en iconos diferentes que  presentan variables sutiles, más diferentes en la teología que los inspiran, que en la iconografía en sí. Si Cristo Pantocrator es el Señor Todopoderoso (Creador de Cielos tierra, de todo lo visible e invisible), y el icono de Cristo en el Trono muestra al Hijo del Hombre venir como Señor de la Historia y Juez de vivos y muertos (según la visión de san Juan en el Apocalipsis, el icono que ahora consideramos, Cristo en Majestad, recoge una multiplicidad de puntos de vista (segunda venida y Juicio Final, Rey de Reyes, el Cordero y Pantocrator, Logos y Creador, etc.).

Este icono responde a la reflexión cristiana sobre la importancia de Cristo en la Historia de la Salvación, de su protagonismo central en ella y de su segura segunda venida como Juez, con todos los atributos que estos nombres connotan. Por eso, es general verlo en las cúpulas de las catedrales o presidiendo los iconostasios con su situación central en ellos. La evidente imposibilidad de compartimentar estos aspectos de la segunda persona de la Trinidad hace comprensible que los diferentes iconos de Cristo tengan figuraciones muy parecidas y que todas ellas se encuadra perfectamente en lo que podríamos considerar la familia del Pantocrator.

Por ello, el iconógrafo, al desarrollar la figura de Cristo en Majestad según la teología antes explicada, busca eliminar las emociones no deseadas y dirigir la mente del contemplador en la dirección de las lecturas de la Escritura que lo inspiran, porque el enorme uso que el arte medieval, tanto en la pintura como en la literatura, hizo del tema del Juicio Final llevó a que épocas enteras estuviesen dominadas por sentimientos escatológicos, que elevó la imaginación humana a esferas extraordinarias, a veces bastante alejadas de la revelación bíblica. Busca el iconógrafo, en especial, que la contemplación tranquila de su obra lleve al espectador hacia la comprensión de la misericordia divina que brillará el día del juicio, según las palabras de Jesús:

1.-Los textos de la Escritura

Las visiones proféticas de Ezequiel y del Apocalipsis, de san Juan, recogen de forma similar los aconteciminetos de los últimos días, cuando Cristo, recapituladas definitivamente todas las cosas, las presente al Padre. En especial se fijan en la venida en majestad para juzgar a vivos y muertos.

Dice Ezequiel: «Vi un viento huracanado que venía del norte: una gran nube y un fuego zigzagueante con un resplandor en torno, y desde el centro del fuego como un resplandor de ámbar, y en el centro de todo la figura de cuatro seres vivientes. Este era su aspecto: tenían forma humana, con cuatro rostros y cuatro alas cada uno». (Ez 1, 1-4)

«Sus alas se juntaban una a la otra. No se volvían al caminar; caminaban de frente.  Su rostro tenía este aspecto: rostro de hombre y rostro de león por el lado derecho de los cuatro, rostro de toro por el lado izquierdo de los cuatro, rostro de águila los cuatro». (Ez 1, 9s)

Y en la visión que Juan cuenta en el Apocalipsis:

«Vi en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos» (Ap 5, 1)

Esta segunda venida es un artículo de fe que proclamamos en la celebración eucarística:

«al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos». (Credo apostólico)

"y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos",(credo de Nicea-Constantinopla)

Dijo Jesús: «Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos» (Jn 9, 39) o

"Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.  El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. ”( Jn 12, 47s).

El apóstol Juan, el discípulo amado de Jesús, lo expresa de la siguiente manera:

En esto hemos conocido el amor: en que él dio su vida por nosotros. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos”( Jn 3,16 ).

«Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió» (Jn 5,30).

La imagen de Cristo en poder y gloria, como imagen de su segunda y gloriosa venida, está directamente relacionada con el tema del Juicio Final, porque el Señor es  Juez de los vivos y los muertos, como expresamente lo afirmaba Pedro en Jerusalén: «Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos» (Hch 10, 42 ).

2.-El icono: descripción

Cristo en Majestad

2.1.-El icono, en general

El título del icono, cuando figura, indica que representa a Cristo rodeado por las Potestades angélicas, que, junto con los Dominaciones y Virtudes, constituyen la segunda esfera de la jerarquía de los ángeles. Las primeras y más altas esferas incluyen órdenes tales como Serafines, Querubines y Tronos, que están más cerca de Dios y, aunque no sea frecuente, también se representan en el icono.

Cristo está sentado en el trono, como suspendido en el aire, sobre un fondo formado por un cuadrado rojo de extremos extendidos, inscrito en una mandorla azul que, a su vez, tiene de fondo un diamante, también rojo, que simboliza el fuego ardiente del amor divino. (Ver https://www.rezarconlosiconos.com/index.php/angeles-y-santos/angeles#punto31)

El trono está dotado de ruedas y los pies de Cristo descansn sobre un escabel propio de su dignidad real.

Todo ello figurado sobre la tablilla que es una superficie dorada, color propio de la santidad divina, y sobre la que parece no haber mas que dos colores primarios, el rojo y el azul, porque, como dice el P. Rupnik: "En el corazón del universo la luz pone de manifiesto dos colores especialmente intensos: el rojo y el azul, los dos colores en los que los cristianos del primer milenio reconocían lo divino y lo humano" (MARKO I. RUPNIK , Los colores de la luz). https://www.rezarconlosiconos.com/index.php/la-capilla-de-san-pablo

La figura de Cristo está vestida con chitón e himatión, sentado en el trono bendice con su mano derecha mientras mantiene un libro son la izquierda.

El Salvador en Majestad, de Rublev

2.2.-Los Cuadrados

A la izquierda aparece el conocido icono de Rublev “El Salvador en Majestad”, que presenta, como se ve inmediatamenet, la originalidad de vestir a Cristo exclusivamente de dorado, color de la santidad divina.

En las esquinas aparecen las figuras-signo de los evangelistas. En el icono presente, se han aclarado las dos esquinas inferiores con objeto de hacer más visible las figuras allí dibujadas.

En el icono de Cristo en Majestad los cuadrados simbolizan también la unificación en Él, además de su naturalezas divina y humana, de las grandes realidades no siempre en armonía que hay en el universo: misericordia y verdad,  lo inefable y la encarnación, sacrificio y glorificación, etc.

El cuadrado rojo más al fondo significa la tierra. El polígono de cuatro lados iguales siempre representa la tierra, expresando sus cuatro puntos extremos y el destino universal del mensaje cristiano. Los símbolos de los evangelistas aparecen en los vértices de diamante rojo del fondo.

2.3.-Los símbolos de evangelistas

Detalles de los evangelistas en las esquinas del cuadro rojoSe distribuyen de la siguiente manera: el ángel simboliza al evangelista Mateo; el becerro a Lucas; el león a Marcos; y el águila a Juan. El evangelio del reino se predica en los cuatro extremos de la tierra, y los símbolos de los evangelistas se representan en los cuatro rincones de la plaza.

En las imágenes presentes se observan con suficiente claridad las figuras del toro y el águila, que señalan a Lucas y Juan, respectivamente

2.4.-La mandorla

Como es habitual en la iconografía bizantina, la mandorla (almendra) o los círculos que rodean a la figura de Cristo significan la esfera celeste, el mundo de las fuerzas espirituales o angélicas.

En el icono, la bóveda celestial aparece preñada de cabezas de ángeles, como tejida con ellos, sobre un fondo azul. Estos círculos pueden aparecer cerrados o abiertos, en este último caso para simbolizar más claramente que el universo divino se mantiene abierto a todos los hombres.

2.5.-Los cuadrados

El cuadrado rojo más al fondo significa la tierra: el cuadrilátero siempre se lee como una figura terrenal (cuatro puntos geográficos, cuatro elementos, etc.).

Significando que el Evangelio de la buena nueva del Reino se predica en los cuatro extremos de la tierra, los personajes de los evangelistas aparecen en los cuatro rincones del cuadrado. La misma figura de Cristo aparece rodeada de un diamante rojo.

A diferencia del cuadrado del fondo, también rojo como se ha comentado anteriormente, este rombo más inmediato al Salvador denota un fuego celeste, la ardiente esencia de un Dios que habla desde el fuego: Entonces el Señor os habló de en medio del fuego (Dt 4, 12) ¿Escuchó algún pueblo, como tú has escuchado, la voz de Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido (Dt 4, 33) Y como de naturaleza de fuego se presenta: Guardaos de olvidar la alianza que el Señor, vuestro Dios, concertó con vosotros, y de fabricaros ídolos, cualquier figura de todo lo que te prohibió el Señor, tu Dios, porque el Señor, tu Dios, es fuego devorador, un Dios celoso. (Dt 4, 24)

2.6.-Los vestidos

Jesucristo aparece en sus íconos con vestimenta característica del período histórico de su vida, al gusto griego, con dos prendas: una, interior, el quitón; y una segunda, exterior, el himatión.

Chitón e HimatiónEl quitón, era una túnica, por lo común sin mangas que llegaba hasta el codo y se ceñía a la cintura;
El himatión, consistía en una especie de manto rectangular que se echaba sobre el hombro izquierdo y se recogía por el lado opuesto, dejando ordinariamente libre en sus movimientos el brazo de esta parte; y cuando se iba de viaje o a la guerra se cambiaba el himatión por la clámide, capa rectangular en tres de sus lados y algo circular en la parte que rodeaba el cuello, más corta que el manto y que se abrochaba con fíbula sobre el hombro derecho. (Tomado de Wikipedia, Indumentaria en la antigua Grecia)

En el icono, el Salvador aparece vestido con ropas de los dos colores que dominan la tabla: un chitón rojo y una himación azul, símbolos de dos naturalezas, divina y humana.

Rublev pintó su “Salvador en Majestad” con túnicas doradas, signos de su Gloria. El color dorado será el color propio de los nimbos o aureolas de los santos, signo de la santidad de Dios que los adorna.

Modernamente, el P.RUPNIK juega con los vestidos y los colores: "El vestido en el AT define a la persona que lo lleva, da a conocer a la persona: Los colores absolutos: el dorado como el sol, exclusivo de la divinidad; el rojo púrpura, que habla de Dios y de sacrificio; el azul, propio del hombre." (https://rezarconlosiconos.com/index.php/la-capilla-de-san-pablo#punto08)

2.7.-Los gestos

Cristo bendice con su mano derecha, mientras sostiene el Libro abierto con su izquierda. El gesto no es siempre el mismo en todos los iconos, aunque predominan el modelo de bendición latina (el pulgar que busca cerrarse sobre el índice y el corazón), y el tipo griego de bendición (el índice, el corazón y meñique se mantienen abiertos, mientras se unen el pulgar y el anular). Sólo excepcionalmente aparecen otros gestos de bendición (p.e., con la mano abierta).

28.-El libro

Siendo el cristianismo una de las “religiones del libro” no es extraño que su utilización en los iconos llene de complejo simbolismo a éstos. La Biblia, nuestro libro sagrado, significa “los libros” y él mismo está lleno de las diversas acepciones que tiene la palabra.

Así, se dice:

El Libro de la Vida:"Se abrieron los libros y se abrió otro libro, el de la vida. Los muertos fueron juzgados según sus obras, escritas en los libros".(Ap 20,13);

El libro de la Ley: "El Señor dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro para recuerdo y trasmítele a Josué que yo borraré la memoria de Amalec bajoel cielo» (Ex 17,14)

El Libro de la Revelación:“Vi en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos”.(Ap 5, 1)

El libro del Evangelio:“Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo entero podría contener los libros que habría que escribir.(final evangelio de san Juan)

“En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseñó desde el comienzo 2 hasta el día en que fue llevado al cielo" (Hch 1,1)

Por ello, no es extraño que el libro esté lleno de un simbolismo profundo y amplio en la cultura cristiana, hasta el punto de que entre los primeros monumentos del arte cristiano, Cristo fue representado como un libro sobre un trono, en la forma de la composición simbólica Etimasia  [Etimasía (= preparación): la solemne representación simbólica del juicio final presidido por Cristo (esetoimasía tou thrónou = preparación del trono): un trono que termina con una cruz (o el monograma de Cristo). Ejemplos típicos son: el famoso sarcófago de Túsculo, en el mosaico de la cúpula del bautisterio de los ortodoxos en Rávena, y el arco triunfal de la basílica de Santa María la Mayor, mosaico que mandó hacer Sixto III (432-440)] (Véase el término Etimasia en el Glosario de este sitio https://www.rezarconlosiconos.com/index.php/glosario-2)

2.9.-Los colores

En realidad, se construye toda la composición con la combinación de dos colores primarios, el rojo y el azul. Con esto se simboliza la unificación en Cristo de los principios antinómicos: misericordia y verdad, el fuego del Espíritu y el agua, la vida, la naturaleza divina y humana, la incognoscibilidad y la encarnación, etc.. .La plaza es un símbolo de la tierra.

En los cuatro extremos de la plaza puedes encontrar imágenes de un ángel (hombre), un león, un toro y un águila. Estos son símbolos de los evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan, respectivamente) que llevan la enseñanza salvadora a todos los rincones del mundo.

2.10.-monogramas

Por lo general, en los iconos figura siempre el monograma de Jesucristo, las letras del alfabeto griego IС XС, que también pueden verse insinuadas en el gesto de bendición, hechas con los dedos que están libres y cuyas puntas no se juntan.





Monograma en el nimbo cruciforme

En el halo que rodea la cabeza del Salvador  inscribe una cruz hecha con líneas finas. Escritas sobre los brazos horizontales de la cruz se leen las letras griegas OWH, que es la forma abreviada del nombre de Dios Yhavé, literalmente significan "Yo soy".

2.11.-El canon iconográfico

Este canon iconográfico de Cristo en Majestad, inspirado en textos bíblicos, se observa cuidadosamente hasta el día de hoy.

Recoge las siguientes características:

1. Imagen del rostro: La cara mira frontalmente, dibujada con evidente simetría.
2. La mano izquierda porta un libro, normalmente el Evangelio. Puede estar cerrado o abierto y, en este caso, las inscripciones son visibles para el espectador. No es raro que, en lugar del libro de los Evangelios, sostenga un rollo, tal como se conservba la Ley en las singogas de su tiempo
3. La mano derecha hace el gesto de bendición . Típicamente, los dedos representan un gesto que codifica el nombre de Jesucristo. En los iconos antiguos, el gesto puede ser ligeramente diferente;
4. El nimbo es dorado, con una cruz propia de la cabeza de Cristo en la que figuran letras griegas que hablan de la Trinidad
5. Chiton rojo Simboliza un ser humano;
6. Himation azul Indica la naturaleza celestial de Cristo. En combinación con el chitón, habla de dualismo y armonía;
7. Los colores rojo y azul de la vestimenta del Salvador indican Su naturaleza dual;
8. Klav en el hombro: . Raya, barra vertical. Sirvió como un adorno para los ciudadanos romanos y se convirtió en un rasgo característico de la iconografía de Jesucristo.

3.-El icono: teología

La imagen de Cristo en poder y gloria, como imagen de su segunda y gloriosa venida, está directamente relacionada con el tema del Juicio Final, porque el Señor es como el Juez de los vivos y los muertos y, en general, con toda la apocalíptica, desde los profetas hasta san Juan.

En el punto 1.-Los textos de la escritura se encuentran citas de la Biblia, especialmente del Antiguo Testamento, que inspiran al artista en la pintura de este icono. Pero también el Nuevo Testamento se hace eco de la segunda venida del Salvador:

«Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos »(Hch 10, 42 ;

«Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación» (2 Tim 4, 8)

• «Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió». (Jn 5,30)

• «Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? Y tú, ¿por qué desprecias a tu hermano?De hecho, todos compareceremos ante el tribunal de Dios» (Rom 14,10).

La iconografía de Cristo en Majestad  se desarrolló a partir del siglo XIV. El ícono " Cristo en Majestad " muestra al Señor Jesucristo, como el Señor de todo el mundo visible e invisible, tal como aparece al final de los tiempos.Y está relacionado con todos los temas escatológicos de la Revelación: la Segunda Venida del Salvador, el Juicio Final, el fin de los tiempos y la transformación venidera del universo, presentándole con todas las dimensiones de la persona del Verbo divino: Cristo Juez y Salvador definitivo, Cristo como Rey de Reyes y Cordero, Cristo presente en la creación universal como Pantocrator todopoderoso y Sabiduría divina..

El iconógrafo llena esta imagen con la clara intención de despertar la conciencia del hombre, pretende hacerle llegar una voz que le lleve al arrepentimiento, a la metanoia, a un cambio de conciencia y de transformación de toda su vida. Es importante contemplar  el icono "Cristo en Majestad" haciendo una determinada composición de lugar, imaginándonos en el interior del templo Cristo se presenta rodeado de figuras simbólicas: un cuadrado rojo y una almendra azul, que simbolizan la tierra y el cielo. Pero el cielo y la tierra están claramente simbolizados en el lugar sagrado de la iglesia, del templo: la nave, símbolo de la tierra, cubierta por la cúpula, símbolo de la esfera del cielo. Así como el templo nos acoge y nos separa del mundo profano, así el icono de Cristo en Majestad nos recibe en su misterio y nos lleva al  mundo celestial de su Reino.

La imagen del Salvador en el poder es todo un tratado teológico, ejecutado a través de la pintura y el lenguaje simbólico. Debido a esto, en las iglesias rusas la imagen de "Cristo en Majestad" se convierte en el centro no solo del iconostasio, sino también de toda la iglesia, repitiendo en parte la imagen de Cristo Pantocrátor en la cúpula.

4.-Su lugar en el templo

.Deesis-Iconostasio-Catedral-de-la-Asuncion-VladimirEl icono de “Cristo en Majestad” es una especie de punto de referencia en el templo. El Salvador en las Fuerzas es siempre el centro de los íconos individuales, del rango Deesis aun en las veces que este rango esté reducido a su expresión mínima: la Virgen María y  Juan bautista, a cada lado de Cristo.

Uno de los iconos conocidos de este tipo de iconografía es la famosa imagen del Salvador en las Fuerzas, escrita por Andrei Rublev para el rango de Deesis de la Catedral de la Asunción de Vladimir en 1408. El icono, que se encuentra hoy en la colección de la Galería Estatal Tretyakov, es un ejemplo que siguen los pintores de iconos rusos. más de seis siglos después.

Maiestas-Domini_SanJuanBautista, en MoarvesMuy a menudo una imagen de este tipo se colocaba en una fila local, sobre las Puertas Reales.  El lugar no fue elegido por casualidad: Cristo introduce al adorador en el reino de Dios. ("Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos", Juan 10.9 ) Por lo general, en este icono, el Salvador se representa con un Evangelio cerrado, ya que, al acercarse a la puerta, solo abordamos el secreto que se revelará completamente el último día, el día del Juicio, cuando "anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo" (Mc 13, 35), se eliminará el Libro de la Vida. Sello y Palabra juzgarán al mundo. Sólo a partir del siglo XVII comenzó a escribirse este icono con  la imagen del Salvador en la fila local y el Evangelio abierto. 

5.- Oración

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder:
así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno.

Levantan los ríos, Señor,
levantan los ríos su voz,
levantan los ríos su fragor;

pero más que la voz de aguas caudalosas,
más potente que el oleaje del mar,
más potente en el cielo es el Señor.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.

Salmo 92