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El icono bizantino

Pantocrator de Hagia Sofía

 

 

 

 

3.2.-En Oriente
3.2.1.-Arte bizantino

 

 

 

 

 

 

3.2.-En Oriente:

 

3.2.1.-Arte bizantino
En Oriente, el alejamiento de Roma da lugar a manifestaciones figurativas cada vez más originales dentro de la nueva estética cristiana, como síntesis del estilo romano y el clasicismo griego. Situado su inicio en la ciudad de Bizancio continuará cuando se rebautice como Constantinopla, en 330, y se divida el imperio en 395. Con la desaparición, en 476, del Imperio Romano cristalizará la realización de un estilo propio, el arte Bizantino, que tendrá siglos de oro y se extenderá por Grecia y Rusia hasta nuestros días.

El primer periodo del arte bizantino refleja el ideario político de Justiniano, caracterizado por un nostálgico continuismo de Roma, de su fascinante poder y grandeza. Su pintura se despliega en los muros y cúpulas de las nuevas basílicas, a través de fascinantes mosaicos, y los iconos, tablillas de distintos tamaños que al principio se despliegan por todos los huecos de la basílica no cubiertos por mosaicos. Posteriormente, cuando el culto separa a los oficiantes del pueblo con un muro trasversal a la nave, el iconostasio recogerá la mayor parte de la producción icónica para exponerla con una belleza sin par como una catequesis de la Historia de la Salvación.

Aun siendo la querella iconoclasta un enfrentamiento interno, “nunca en la historia europea se ha discutido tan apasionadamente sobre el problema de la imagen... Esta cuestión fue, durante largo tiempo, el tema principal de la política bizantina... existían otras motivaciones más mundanas, tales como quien se encargaría del control del Estado quien debería decidir sobre la distribución de la riqueza y de los recursos”. (BARASCH, MOSHE. Teorías del arte, Alianza Forma, pág. 49-50).


El Imperio Romano de Oriente tiene su arte propio, un arte original, que hunde sus raíces en Grecia y Roma, y sintetiza en sí lo mejor de Oriente y Occidente. Continúa la tradición paleocristiana al mismo tiempo que crea formas artísticas propias que influirán durante siglos en el arte occidental del medievo.

Si su inicio es discutido por los historiadores (ya sea la fundación de Constantinopla en el 330; ya la división del imperio por Teodosio en el 395; ya la desaparición del Imperio de Occidente en el 476; ya, finalmente, la crisis iconoclasta del siglo VIII), no parece que haya divergencias en señalar su final en la caída de Constantinopla, en 1453.

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