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El martirio de Juan Bautista

Juan  Bautista1. El icono

2.-Texto evangélico

3.-la historia

4.-Catequesis

5.-Oración

 En los iconos de la Iglesia griega -y otras orientales , el Bautista es figurado con alas, aparentemente de un ángel, y portando una bandeja o plato con su cabeza cortada. La figuración angélica hace recordar la misión de los ángeles como “mensajeros” de Dios y la presentación que de él hace Marcos :“Como está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino; voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos”»; se presentó Juan en el desierto bautizando y predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados” (Mc 1,2ss).

2.-Texto evangélico.

Muerte de Juan el Bautista

“Como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él. Unos decían: «Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos y por eso las fuerzas milagrosas actúan en él».  Otros decían: «Es Elías». Otros: «Es un profeta como los antiguos».  Herodes, al oírlo, decía: «Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado» (Mt 14, 1s).

"Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré».  Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».  Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista».  Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».  El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro”( Mc 6, 14-29; cfr. Mt 14, 8ss).

3.-La historia

Juan el Bautista

Para el desempeño de su misión contó con la gracia especial de ser santificado aún antes de nacer, tal como fue anunciado por el ángel, cuando María hace llegar al Salvador (recién concebido) a la casa de Isabel,  madre de Juan, que estaba de seis meses.

Su predicación y denuncia se dirigió no sólo a los hebreos, también a los poderosos como el rey Herodes Antipas, que había asesinado a su hermano Felipe para poder contraer matrimonio con su viuda, Herodías, tal como conocemos por los relatos de Flavio Josefo.

Herodes, temiendo una revuelta contra él, ordenó el ingreso en prisión de Juan y el relato evangélico no duda en señalar el duro juicio que le merece: "El tetrarca Herodes, a quien Juan reprendía por el asunto de Herodías, esposa de su hermano, y por todas las maldades que había hecho, añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel.”(Lc 3, 19s).>

Mateo nos da detalles de la intervención de Herodías y su hija  Salomé en la suerte final de Juan: Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le era lícito vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.Ella, instigada por su madre, le dijo: «Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». El rey lo sintió, pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran,y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.(Mt 14,3-11)

Alrededor de la suerte de la cabeza de Juan hay toda una saga de leyendas. Fue encontrada por Elena, la madre de Constantino, en el palacio de Herodes, y viajaría secretamente hasta Emesa; citando a Flavio Josefo, se ha afirmado que habría sido enterrada en Maqueronte;

Hoy en día, hay por lo menos tres lugares que se disputan la posesión de la preciada reliquia: la Catedral de Amiens, la Iglesia de San Silvestre en Roma y la Gran Mezquita de Damasco, en  Siria

El Bautista en la tradición de la Iglesia Ortodoxa Oriental.

La rica descripción evangélica de la vida de Juan Bautista es enriquecida en la tradición de la Iglesia Ortodoxa que, al igual que la Iglesia Católica,  considera a Juan el Bautista como el último de los profetas del Antiguo Testamento, que sirve como puente entre el período de la revelación veterotestamentaria, y la Nueva Alianza.

Su misión de Precursor la desempeña incluso tras la muerte. Muerto antes de que muriera y resucitara Jesús, Juan desciende al Hades y una vez más predica en él a Jesús, el Mesías que había de venir, de tal modo que es Precursor de Cristo en la vida y en la muerte. Según esta tradición sagrada, el Bautista se aparece a las personas que jamás han escuchado el mensaje del Evangelio, para predicárselo, cuando están a punto de morir, de modo que tengan oportunidad de salvarse.

Toda iglesia ortodoxa tiene un iconostasio, en el cual, hay siempre -en lugar de honor-, un icono de Juan el Bautista, colocado al lado derecho (mirando de frente) del icono de Cristo, es decir, hacia el lado "sur" del templo. Juan es frecuentemente mencionado durante la liturgia, y todos los martes del año le están dedicados devocionalmente.

 

4.-Catequesis

Podemos preguntarnos cómo puede seguirse de una denuncia religiosa, como era la predicación del Bautista, el encarcelamiento y la muerte dictada por el poder político. Sería una pregunta retórica cuando en nuestro tiempo, tras 2000 años después del martirio de Juan pasa eso mismo sin apenas disimulos.

En el mundo musulmán, que no es pequeño, la religión es más que un asunto de Estado: el Islam conforma el propio Estado, y la sharía sus leyes y preceptos son los supuestos prepolíticos sobre los que se asienta la "civitas", el acuerdo social. Pero sería una hipocresía intolerable ocultar que en el mundo occidental, que tampoco es una parte insignificante de nuestro planeta, la "dictadura del relativismo" ejerce una presión intolerable sobre la libertad y la conciencia de sus ciudadanos.  

La historia de Israel conocía suficientemente la peripecia de los hombres que, elegidos por Dios ejerciian el ministerio profético. Denunciar la injusticia, la opresión, el olvido del menesteroso o del inmigrante, tanto al pueblo como al poder, sea este civil o religioso, se pagaba al precio de la persecución y de la muerte. Como no se cansaba de mostrar Jonás, no era el oficio de profeta un empleo agradecido...

No debemos poner en duda que san Juan sufrió la cárcel y las cadenas y dio su vida en testimonio de nuestro Redentor, de quien fue precursor, ya que, si bien su perseguidor no lo forzó a que negara a Cristo, sí trató de obligarlo a que callara la verdad; ello es suficiente para afirmar que murió por Cristo.

Cristo, en efecto, dice: Yo soy la verdad; por consiguiente, si Juan derramó su sangre por la verdad, la derramó por Cristo; y él, que precedió a Cristo en su nacimiento en su predicación y en su bautismo, anunció también con su martirio, anterior al de Cristo, la pasión futura del Señor
 (San Beda el Venerable, Liturgia de las Horas, 29 de agosto).

Hoy, en la segunda mitad de la segunda década del S. XXI, se sufre cárcel, exclusión social, persecución política y, no en raras ocasiones, la muerte, por no callar la verdad. Lo "políticamente correcto" es una losa que aplasta por igual en países ya occidentales, ya árabes o musulmanes, ya sea comunistas... la libertad y la dignidad de los ciudadanos. Como en tiempos de Cristo, los numerosos Herodes de hodierno que en todas partes surgen como hongos persiguen al que no calla la verdad.

"Vemos esta gran figura, esta fuerza en la pasión, en la resistencia contra los poderosos. Preguntamos: ¿de dónde nace esta vida, esta interioridad tan fuerte, tan recta, tan coherente, entregada de modo tan total por Dios y para preparar el camino a Jesús? La respuesta es sencilla: de la relación con Dios, de la oración, que es el hilo conductor de toda su existencia. Juan es el don divino durante largo tiempo invocado por sus padres, Zacarías e Isabel (cf. Lc 1, 13); un don grande, humanamente inesperado, porque ambos eran de edad avanzada e Isabel era estéril (cf. Lc 1, 7); pero nada es imposible para Dios (cf. Lc 1, 36). 

Celebrar el martirio de san Juan Bautista nos recuerda también a nosotros, cristianos de nuestro tiempo, que el amor a Cristo, a su Palabra, a la Verdad, no admite componendas. La Verdad es Verdad, no hay componendas.

La vida cristiana exige, por decirlo así, el «martirio» de la fidelidad cotidiana al Evangelio, es decir, la valentía de dejar que Cristo crezca en nosotros, que sea Cristo quien oriente nuestro pensamiento y nuestras acciones." (Benedicto XVI, papa. Catequesis, 2012).

Juan el Bautista"Un hombre, Juan, es un camino, que es el camino de Jesús, indicado por el Bautista, pero es también el nuestro, en el cual todos estamos llamados en el momento de la prueba.

Es preciso reflexionar sobre estos caminos paralelos a lo largo de los cuales el grande sufre muchas pruebas y llega a ser pequeño, pequeño, pequeño, pequeño hasta el desprecio. Juan, como Jesús, se abaja, conoce el camino del abajamiento. Juan con toda esa autoridad, pensando en su vida, comparándola con la de Jesús, dice a la gente quién es él, como será su vida: “Conviene que Él crezca, yo en cambio debo disminuir”. Es esta la vida de Juan: disminuir ante Cristo, para que Cristo crezca. Es la vida del siervo que deja sitio, abre camino, para que venga el Señor.

A lo largo del camino de Juan se asomó la oscuridad del error, la oscuridad de una vida consumida en el error. Y esto fue para él una cruz.

Por último, después de esta purificación, después de este continuo caer en el anonadamiento, dando lugar al abajamiento de Jesús, termina su vida. El rey, perplejo, es capaz de tomar una decisión, pero no porque su corazón se haya convertido; sino más bien porque el vino le da valor.

Cuando leo este pasaje, me conmuevo. Pienso en dos cosas: primero, pienso en nuestros mártires, en los mártires de nuestros días, esos hombres, mujeres y niños que son perseguidos, odiados, expulsados de sus casas, torturados, masacrados. Esto no es algo del pasado: hoy sucede esto. Nuestros mártires, que terminan su vida bajo la autoridad corrupta de gente que odia a Jesucristo. Por eso nos hará bien pensar en nuestros mártires."  (Francisco, Papa, 6 de febrero de 2015) 

5. ORACION

Dios nuestro, que quisiste que san Juan Bautista fuera el precursor de tu hijo, tanto en su nacimiento como en su muerte, concédenos que así como el dio su vida por dar testimonio de la verdad y de la justicia, así también nosotros entreguemos generosamente la nuestra al testimonio y servicio del Evangelio, por nuestro Sr. Jesucristo...

 

 

 

 

 

 

 

Santiago apóstol

 

Santiago apóstol

Santiago Apóstol nacido en Betsaída, Galilea; hijo de Zebedeo y Salomé, hermano de Juan el Apóstol. Fue uno de los discípulos más cercanos a Nuestro Señor Jesucristo, uno de los primeros en dejar todo por seguirlo, mientras estaba pescando con su hermano Juan, quien también siguió a Nuestro Señor.

La tradición le llama “Santiago el Mayor” para diferenciarlo del apóstol del mismo nombre, “Santiago el Menor”, el hijo de Alfeo. Con Pedro y su hermano Andrés, Santiago y Juan forman la parte de los primeros discípulos que Jesús se escogió. Posteriormente, él, Juan y Pedro formarían el grupo de los “íntimos” del maestro, a menudo distinguidos claramente, como se observa en el suceso del Tabor, o en la elección en Getsemaní.

El Nuevo Testamento le describe como un hombre apasionado, audaz, ambicioso y determinado. Comparte esta personalidad con Juan. Jesús dará a los hermanos el apodo de "hijos del trueno" y muchos episodios de los Evangelios revelan su carácter explosivo.

Después de la muerte de Jesús, Santiago el Mayor fue parte del grupo fundante de la “Primera Iglesia de Jerusalén”. Por eso, cuando Herodes Antipas quiso dar un castigo ejemplar a la comunidad cristiana, le eligió, junto con Pedro, como figura representativa de esta Iglesia. Fue decapitado a espada alrededor del 41-44. Santiago, obispo de Jerusalén, fue así el primer apóstol en derramar su sangre por Cristo.

“Por aquel tiempo, el rey Herodes decidió arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener también a Pedro”. (Hch 12,1s)

Desde la antigüedad está muy difundida la idea de que Santiago había predicado el Evangelio en los confines de Occidente, es decir, en España donde se encontraba el “finis terrae”. Pero es una hipótesis difícil de sostener, máxime cuando se sabe que Pablo tuvo intención de llegar hasta España
“cuando me ponga en camino hacia España, espero veros al pasar y, después de haber disfrutado un poco de vuestra compañía, que vosotros me encaminéis hacia allá” (Rom 15,21),
como tierra donde aún no se había anunciado a Cristo... y es una carta escrita en torno al año 60, más de 15 años después de la muerte de Santiago.

Después de la invasión mahometana, el apóstol Santiago aparece venerado como cabeza refulgente de España y patrono de sus reinos cristianos. Éstos proclaman en los siglos siguientes su gratitud por la protección del Apóstol en la defensa de la fe y de la independencia de la patria y por su asistencia en la acción misionera que contribuyó a propagar la Iglesia por todo el mundo. Su sepulcro en Compostela, a semejanza del sepulcro vacío del Señor en Jerusalén y de la tumba de san Pedro en Roma, atrae, hasta nuestros días, a innumerables peregrinos de toda la cristiandad.
A partir del S.VI se crea la leyenda que podemos contemplar más adelante. 

 

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1.- Textos
Su nombre aparece en los relatos de la elección de los doce:
“Jesús subió al monte, llamó a los que quiso y se fueron con él. E instituyó doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios: Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo, y Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó”. (Mc 3, 13-18; cfr. Mt 10, 1ss y Lc 6, 12ss)

Aparece en el pasaje que relata la extraña petición a Jesús de los hijos del Zebedeo

Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir». Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?». Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?». Contestaron: «Podemos». Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y seréis bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado». Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, llamándolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10, 35-45; cfr. Mt 20, 20ss)

Finalmente, sabemos que murió mártir porque así se afirma en los Hechos:

“Por aquel tiempo, el rey Herodes decidió arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. 3 Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener también a Pedro”. (Hch 12,1s).

 

 

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2.-La leyenda 

En el siglo VI, el Pseudo Abdías (como es costumbre, un escritor anónimo toma el nombre de una figura conocida para revestir su escrito de la autoridad del personaje, en este caso Abdías, compañero de San Simón y San Judas, apóstoles) describe la pasión del apóstol Santiago.

Dítico sobre SantiagoEnlazando con la Escritura, da fe de que hacia el año 44, estando en Palestina, fue torturado y decapitado por Herodes Agripa, con la expresa prohibición de que fuese enterrado. La leyenda dice que sus discípulos trasladaron su cuerpo durante la noche hasta la orilla del mar, donde había una barca preparada para navegar aunque sin tripulantes. Allí fue colocado el cuerpo del apóstol en un ataúd de mármol y, tras larga singladura guiada por una legión de ángeles, llegó hasta Iria Flavia, la capital de la Galicia romana.

Allí, al llegar a Galicia fue recogido por unos discípulos que condujeron el cuerpo en una carreta de bueyes hasta el lugar indicado, donde finalmente lo encontró Teodomiro.
Las persecuciones romanas de los primeros siglos hicieron que se dejase de visitar el lugar, y, con el tiempo, se olvidó la existencia del mismo

En el siglo VII, a través de una nota en el Breviario de los Apóstoles, erróneamente atribuido a San Jerónimo, se señala a Santiago como el evangelista de España. Cuentan las crónicas de los primeros años de la cristiandad que a él le fueron adjudicadas las tierras españolas para predicar el Evangelio, y que en esta tarea llegó hasta la desembocadura del río Ulla. Sin embargo con poco éxito y escaso número de discípulos, por lo que decidió volver a definitivamente a Jerusalén.

La idea de la evangelización de España por Santiago aparece también incluida en un texto del mismo siglo, atribuido a Isidoro de Sevilla.

Muy adelante, en el año 813 el eremita Pelayo comunicó que había oído cánticos y observado resplandores en el bosquecillo donde la leyenda afirmaba que se encontraba la tumba del apóstol. Desde entonces, el lugar recibiría el nombre de Campus Stellae, o Campo de la Estrella, origen del actual nombre de Compostela.

El obispo de Iria Flavia, Teodomiro, siguiendo las instrucciones de Pelayo visitó el lugar y descubrió los restos del apóstol, autenticados por la leyenda del ataúd de mármol. Informado el rey Alfonso II el Casto, lo puso en conocimiento del Papa y edificó un pequeño templo martirial que albergaba en su cabecera el ataúd convertido ya en mausoleo. Así pues, tanto la Iglesia como la monarquía astur-leonesa legitimaron el hallazgo, y todo el orbe cristiano lo dio por válido.

A partir de esta declaración oficial los milagros y apariciones se repetirían en el lugar, dando lugar a numerosas historias y leyendas destinadas a infundir valor a los guerreros que luchaban contra los avances del islam y a los peregrinos que poco a poco iban trazando el Camino de Santiago.

La leyenda de la batalla de Clavijo
Durante el reinado de Ramiro I, (muerto en 850), los moros reclamaron el tributo de las cien doncellas (cincuenta hidalgas y cincuenta plebeyas) que tenían impuesto a los reinos cristianos del norte. Ramiro I, no quiso entregarles las cien doncellas y se enfrentó con las tropas moras en Clavijo donde en la víspera de la batalla, según la tradición, se le aparece en sueños el apóstol Santiago.

Santiago "Matamoros", en Clavijo

Santiago le comunica que ha sido designado por Dios como Patrón de las Españas. Santiago anima a Ramiro al combate y le pide que lo invoque.

Los españoles dan batalla al grito de "¡Dios ayuda a Santiago!", pero las cosas no iban bien para los cristianos que estaban al borde de la derrota cuando de repente saliendo de una nube de polvo, apareció una figura grande y noble a caballo. En sus manos sostenía una bandera blanca que, agitada por la brisa, revelaba una cruz roja.

"¡Santiago y cierra España!" (Santiago y unifica España) gritó el desconocido, mientras cargaba sin temor contra los árabes, agitando su espada. Este guerrero, que se dice que era el propio Santiago, aterrorizó a los árabes, que dejaron caer sus armas y huyeron presas de pánico. Mataron más de 5.000 moros, y James se hizo conocido como "Matamoros".

A partir de ese momento, ese grito de guerra fue adoptado por todos los soldados cristianos mientras luchaban para expulsar a los árabes de España. Se convirtió en la motivación que el Ejército español necesitaba para detener la invasión y liberar sus tierras.

En el s. XI surgió el mito que convirtió a Santiago en patrón de la reconquista española. Santiago ejerció una fuerte atracción sobre el cristianismo de Europa, sirviendo para que caballeros europeos vinieran a España para ayudar a reconquistar la península. Compostela fue centro de peregrinaciones multitudinaria, en las que acudieron reyes, príncipes y santos.

En los s. XII y XIII, época en que se escribió el "Códice Calixtino"; primera guía del peregrino, la ciudad alcanzó su máximo esplendor. El Papa Calixto II concedió a la Iglesia Compostelana el "Jubileo Pleno del Año Santo" y Alejandro III lo declaró perpetuo, convirtiéndose Santiago de Compostela en Ciudad Santa, junto a Jerusalén y Roma. El Año Santo se celebra cada vez que la festividad del Apóstol, el 25 de Julio, cae en domingo.

3.- Santiago y España

Hay que distinguir, en la relación del apóstol Santiago con España, tres cuestiones distintas:

3.1.-la evangelización de la península por el apóstol, y
3.2.-la existencia de su tumba en tierras de Galicia.
3.3.-Santiago como símbolo político

 

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3.1.-la evangelización de la península

Respecto a la primera cuestión, parece muy improbable que alguien que murió en Jerusalén cuando apenas había pasado poco más que una década de la Pascua de Jesús, haya tenido tiempo de evangelizar España. Abundarían en esta idea las palabras de Pablo a los Romanos [“cuando me ponga en camino hacia España, espero veros al pasar y, después de haber disfrutado un poco de vuestra compañía, que vosotros me encaminéis hacia allá” (Rom 15,21)], citadas anteriormente.

La evangelización de España por Santiago no pasa de ser una bella fábula que no resiste la menor crítica histórica, porque, en definitiva, resulta imposible aceptar como histórico un hecho para el que la mención más cercana está separada seis siglos de ese hecho; como ya lo señalara en el propio siglo VII san Julián de Toledo.

 

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3.2.-la existencia de su tumba en tierras de Galicia

El cadáver de Santiago es colocado en una barcaLa segunda cuestión, el hecho de que los restos de Santiago descansen en España, es un asunto independiente a la anterior, difícil de probar, pero no imposible de aceptar.

Según una tradición cuya primera mención es del 830, las reliquias del santo fueron trasladadas primero a Iria Flavia (actualmente Padrón, en Galicia), y más tarde a Compostela, tal como hemos relatado anteriormente, en torno a las cuales surgió el santuario que, junto con san Pedro y los Santos Lugares, iluminó la vida religiosa europea en el Medievo, y aún irradia influencia religiosa. No obstante, entre el enterramiento primero y el posterior traslado desde la ubicación original a Compostela, las reliquias estuvieron un tiempo perdidas, por lo que es difícil asegurarse de la identidad material entre unas y otras.

La cuestión parece que debe quedar abierta, y hay tantas opiniones españolas que afirman a rajatabla esa identidad, como opiniones, generalmente no españolas, que la niegan. Una bula del Papa León XIII, del 1 de noviembre de 1884,  asegura al Obispo de Compostela la identidad de las reliquias que hay allí con Santiago Apóstol «y sus discípulos Atanasio y Teodoro».

Tampoco debe despreciarse, a los efectos de garantizar la autenticidad de unas reliquias, el “sensum fidei” del pueblo cristiano, que siempre es sostenido y alentado por el Espíritu Santo.

 

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3.3.-Santiago como símbolo político

Santiago resultó ser un eficaz símbolo y vínculo de unión de los diversos grupos hispánicos en su lucha contra los musulmanes, sobre todo en relación a la «batalla de Clavijo».

Los historiadores están de acuerdo en que la batalla nunca sucedió. Los aspectos de la histórica Batalla del Monte Laturce (859) se incorporaron a esta leyenda de la batalla de Clavijo, como demostró Claudio Sánchez-Albornoz en 1948.

Pero, con independencia del hecho histórico en sí, la leyenda de la supuesta batalla ha proporcionado uno de los íconos ideológicos más fuertes en la identidad nacional española: .Santiago Matamoros”

Santiago Matamoros es el nombre dado a la representación plástica del apóstol Santiago el Mayor en su aparición legendaria y milagrosa en la Batalla de Clavijo, el 23 de mayo de 844, luchando en lado cristiano contra los moros musulmanes de Abderramán III.


La Orden de Santiago, orden española de caballería, se origina en la supuesta participación de Santiago en la batalla de Clavijo.

Desde entonces, la lucha de los ejércitos españoles se ha hecho siempre al grito de ¡Santiago y cierra España!. Esta advocación y el santuario de Compostela como polo de atracción fueron fuerzas espirituales poderosísimas que ayudaron decisivamente a la formación de España. La imagen de Santiago Matamoros es característica en muchas iglesias españolas.

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4.- El camino de Santiago
La tradición prosigue con el azaroso viaje del cuerpo de Santiago, que es transportado en carro hasta el bosque de Libredón, lugar en que los bueyes se negaron a continuar. Este hecho debió ser tomado como una señal divina y fue elegido como lugar de enterramiento.

Para entender el largo viaje emprendido por sus discípulos desde Palestina a las costas gallegas para dar sepultura al cuerpo de su maestro, tenemos las afirmaciones de San Jerónimo que ratifica que fue establecido, al disponerse la salida de los Apóstoles hacia todos los rumbos de la tierra, que al morir: “Cada uno descansaría en la provincia dónde había predicado el Evangelio".
Posteriormente, en el Breviario de los Apóstoles, de finales del siglo VI, se habla de la predicación de Santiago en España y de su enterramiento en el Arca Marmárica. La tradición oral se encarga de difundir el portento y en la segunda mitad del siglo VII, Beda el Venerable describe con meticulosa precisión la localización exacta del cuerpo del Apóstol en Galicia.

Aunque la invasión árabe y los tumultuosos cambios políticos, sociales y religiosos que acarrearon en el país, silencian durante un tiempo la incipiente tradición jacobea en España, pronto resurge, a finales del siglo VIII de la pluma del célebre Beato de Liébana que escribe:

¡Oh Apóstol, dignísimo y santísimo
cabeza refulgente y dorada de España
defensor poderoso y Patrono nuestro!.

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4.1.-Descubrimiento del sepulcro.
Tras la batalla de Covadonga, se asienta en Asturias un pequeño reino que intenta recuperar el ideal unificador de la monarquía hispanovisigoda.
Uno de los principales y decisivos monarcas de este periodo inicial fue Alfonso II El Casto que reinó durante un largo periodo de tiempo (entre el año 791 y el 842). Este gran gobernante estableció la capital en Oviedo, a la que dotó de numerosos edificios públicos y construyó numerosas iglesias (Cámara Santa, San Tirso, San Julián de los Prados...) y palacios, tratando de imitar el antiguo esplendor del Toledo visigodo. Su gran logro fue consolidar la resistencia al poder musulmán de Al-Andalus. Es durante su reinado cuando se produce el milagroso descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago.

Según cuenta la Concordia de Antealtares, -el primer testimonio escrito de los hechos, datado en 1077- un ermitaño llamado «Pelayo» que vivía en Solovio, en el bosque de Libredón, empezó a observar durante las noches resplandores misteriosos. Inmediatamente informó del hallazgo a Teodomiro, obispo de Iria Flavia que marchó a aquel lugar encontrándose que esa luz revelaba el lugar donde estaba enterrada el Arca Marmárea. En el sepulcro pétreo reposaban tres cuerpos, atribuyéndolos a Santiago el Mayor y sus discípulos Teodoro y Anastasio.

Teodomiro visita la corte ovetense de Alfonso para informarle de tan fenomenal suceso. El monarca organiza un viaje a este lugar rodeado de sus principales nobles, y al llegar al citado "Campo de Estrellas" (Compostela) manda la construcción de una pequeña iglesia de estilo asturiano, que ha sido constatada por las excavaciones arqueológicas. Teodomiro traslada la sede episcopal a este lugar y muere en el año 847 (en las excavaciones arqueológicas ha aparecido su lauda sepulcral)

Desde este momento, queda establecida oficialmente la tumba del apóstol en aquel mágico lugar, cercano al cabo de Finisterre, punto situado en el extremo occidental de Europa. El camino a Finisterre era indicado desde cualquier lugar de Europa por las estrellas de la «Vía Láctea». desde antiguo se creía que allí se acababa el mundo y que el Atlántico era «la tumba del sol». Posiblemente estos hechos geográficos y astronómicos ayudaron a reforzar el magnetismo que desde entonces provocó en millones de almas la ruta jacobea.

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4.2.-La consolidación política
Los siglos IX y X representan la consolidación del reino asturleonés en condiciones muy difíciles desde el punto de vista político, religioso y militar.

Por un lado la iglesia ovetense se encuentra enfrentada con la de Toledo, (famosos son los cruces dialécticos entre Beato de Liébana y Elipando de Toledo a cuenta de la herejía adopcionista) para los asturianos la iglesia de Toledo había caído en la tolerancia e incluso complicidad con ciertas creencias del Islam.

Por otro lado, Al-Andalus se había fortalecido políticamente desde la creación del Emirato primero y luego el Califato de Córdoba. Este nuevo poder peninsular quedó reflejado en numerosas incursiones militares durante los siglo IX y X, llegando a su máxima expresión en los tiempos de devastación de Almanzor.

Es por ello por lo que el enorme prestigio que proporciona la presencia de las reliquias de Santiago el Mayor, discípulo preferido de Jesús, fue hábil y rápidamente aprovechado por los monarcas asturianos y leones para consolidar su reino en oposición a Al-Andalus y para darse a conocer al resto de la Cristiandad europea.

Se hace de Santiago el abanderado de los ejércitos cristianos en las contiendas militares y se crea la leyenda de la intervención gloriosa del apóstol en la más que dudosa batalla de Clavijo. Desde entonces, los ejércitos cristianos entran en batalla con el grito:

"Santiago y cierra España"
Existen dos hechos que prueba la importancia del enclave compostelano para la monarquía asturleonesa. Por un lado, en el año 899 Alfonso III, El Magno, consagra una nueva catedral de mayores dimensiones y calidad artística que la levantada por Alfonso II. Un siglo más tarde, en el año 977 Almanzor destruye Santiago -aunque respeta la tumba- a sabiendas que se trataba del centro espiritual del enemigo cristiano.

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4.3.-El apogeo del Camino en tiempos del románico

La orden de Cluny pronto se hace eco del prestigio de Compostela y durante el siglo XI promueve las peregrinaciones a Santiago. A cambio, los reyes cristianos hacen generosas donaciones a sus monasterios.

A lo largo del siglo XI la afluencia de peregrinos se intensifica y comienza la labor organizadora de los reyes para facilitar el tránsito. Se comienzan a construir puentes y hospitales en los enclaves necesarios. Comienza a establecerse una ruta principal con sus respectivas estaciones (Camino Francés).

En el año 1073 se inicia la construcción del tercer templo consecutivo sobre la tumba del apóstol, bajo mandato del obispo Peláez. Será la gran catedral románica que conocemos: un magnífico templo del "románico de peregrinación".

El definitivo espaldarazo que hace del Camino de Santiago la gran ruta de peregrinación de los siglo XII y XIII es la concesión desde Roma de los Años Santos Compostelanos, con la posibilidad de que los peregrinos obtengan la indulgencia plenaria.

La Bula Regis Aeterni concedida por el Papa Alejandro III en 1179, no hace sino confirmar privilegio concedido a Compostela por el papa Calixto II en el año 1120 por lo que serán Años Santos o Años Jubilares todos aquéllos en los que el día 25 de Julio (día de Santiago) coincida en domingo. Durante el presente s. XXI serán Años Santos Jacobeos:


 2021 2027 2032 2038
 2049 2055 2060 2066
 2077 2083 2088 2094

 

Compostela aventaja claramente a la propia Roma en este aspecto. Allí los años jubilares suelen coincidir cada 25 años, en Compostela cada seis.

Las indulgencias de ambos Años Santos son las mismas, es decir, será la indulgencia plenaria o perdón de todo tipo de culpa o pena. Las condiciones para ganar el jubileo son las siguientes:

Visitar en Año Santo la Catedral de Compostela donde se guarda la Tumba de Santiago el Mayor.

Rezar alguna oración (al menos el Credo, el Padre Nuestro y pedir por las intenciones del Papa). Se recomienda asistir a la Santa Misa

Recibir los Sacramentos de la Penitencia y la Comunión, dentro del período comprendido entre los quince días anteriores y posteriores a la visita a Compostela.


En 1139 Aymeric Picaud lleva a Santiago su "Guía del Peregrino" denominado Codex Calixtinus atribuido por los monjes de Cluny al Papa Calixto II, de ahí su nombre. En él se describe el Camino de Santiago y se dan multitud de consejos para recorrerlo, a la vez que describe -de forma muy partidista, eso sí- sus lugares y gentes.

Estamos por tanto, ante la época de esplendor del Camino a Santiago. Miles de peregrinos de toda Europa, dirigen sus pasos hacia el fin del mundo conocido acompañados por su bastón y su calabaza-cantimplora. La vieira o venera conseguida en Compostela acreditará, al regreso, el éxito de la aventura.

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4.4.-El declive
A partir de la peste negra que asola Europa en el siglo XIV las peregrinaciones se ven seriamente disminuidas.

Doscientos años después, la aparición del Protestantismo es otro golpe al Camino de Santiago pues el mismo Lutero disuade a sus seguidores de viajar hasta su tumba con palabras como:

«... o sea, que no se sabe si allí yace Santiago o
bien un perro o un caballo muerto...»
«... por eso, déjale yacer y no vaya allí...»

El arzobispo de Santiago en el periodo 1587-1602, Don Juan de Sanclemente y Torquemada, ante la amenaza del corsario Francis Drake que había manifestado su intención de destruir la catedral y el relicario del apóstol, ocultó sus restos llevándose el secreto a la tumba.

Éste y otros motivos consiguen que, durante los siguientes dos siglos, las peregrinaciones a Compostela entran en una atonía tal que según cuentan las crónicas, el 25 de julio de 1867 tan solo habían acudido a Compostela unas pocas decenas de peregrinos.

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4.5.-El resurgimiento definitivo
El arzobispo Payá Rico descubre los restos del apóstol en 1879 y se apresta a la aprobación de la autenticidad de las reliquias, que consigue de las autoridades eclesiásticas y científicas españolas de la época y que ratifica el propio Papa León XIII en su Bula Deus Omnipotens.

Sin duda es el último cuarto del siglo XX cuando verdaderamente se produce el resurgir de las peregrinaciones a Santiago. No cabe duda que parte del éxito de los últimos años se debe a razones de promoción turística de la que ha intensamente sido objeto. Pero también es incuestionable que la ruta jacobea se ha ganado su prestigio actual gracias a su valor eminentemente espiritual, justamente en una sociedad progresivamente enferma de materialismo.

En 1993 el Camino de Santiago fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.( Emilio García Lozano, Origen e Historia del Camino de Santiago)

5.- Himnos

De la liturgia de las horas, fiesta de Santiago apóstol, 25 de julio:

Santo Adalid, Patrón de las Españas,

Amigo del Señor;

defiende a tus discípulos queridos,

protege a tu nación.

Las armas victoriosas del cristiano

venimos a templar

en el sagrado y encendido fuego

de tu devoto altar.

Firme y segura

como aquella Columna

que te entregó la Madre de Jesús

será en España

la santa Fe cristiana,

bien celestial que nos legaste Tú. (Bis)

¡Gloria a Santiago,

Patrón insigne!

Gratos, tus hijos,

hoy te bendicen.

A tus plantas postrados te ofrecemos

la prenda más cordial de nuestro amor.

¡Defiende a tus discípulos queridos!

¡Protege a tu nación!

Litúrgia de la horas (II  Visperas)

 

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6.-Oraciones a Santiago

Oración corta a Santiago Apóstol

Dios Todopoderoso y Eterno,que consagraste los primeros trabajos de los Apóstoles con la sangre de Santiago,haz que por su Martirio sea fortalecida tu Iglesiay se mantenga fiel a Cristo hasta el Final de los Tiempos...Amén.

Oración larga a Santiago Apóstol

¡Gran Apóstol Santiago, familiar cercano de nuestro Señor y aún más cercano a Él por lazos espirituales!Al ser llamado por Él entre los primeros discípulos y ser favorecido con Su especial intimidad, tú respondiste con gran generosidad, dejándolo todo para seguirle a la primera llamada. También tuviste el privilegio de ser el primero de los Apóstoles en morir por Él, sellando tu predicación con tu sangre.“Atronador” en el entusiasmo en la tierra desde el cielo, te has mostrado defensor de Su Iglesia una y otra vez, apareciendo en el campo de batalla de los cristianos para derrotar y dispersar a los enemigos de la Cruz, y llevar a los descorazonados Creyentes a la Victoria. Fuerza de los Cristianos, refugio seguro de aquellos que te suplican con confianza, oh, protégenos ahora en los peligros que nos rodean.Que por tu intercesión, nuestro Señor nos conceda Su Santo Amor, filial temor, justicia, paz y la victoria sobre nuestros adversarios, tanto visibles como invisibles, y sobre todo, que un día nos conceda la felicidad de verlo y tenerlo con nosotros en el cielo, en tu compañía y la de los ángeles y santos para siempre.Amén. 

 

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San Marcos

San Marcos escribiendo el EvangelioEs primo de Bernabé y acompañó a éste y a Pablo en el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles, tal como se indica en los versículos antes transcritos. Pero los abandonó al llegar a regiones donde según palabras de San Pablo: " Cuántos viajes a pie, con peligros de ríos, peligros de bandoleros, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en despoblado, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos" (2 Cor 11, 26s).
Como consecuencia, cuando en el segundo viaje Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos, Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías de perseverancia para resistir los peligros y las dificultades del viaje. Esto hizo que los dos apóstoles se separaran por un tiempo.

San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro, que en los saludos finales de su primera carta dice " Os saluda la comunidad que en Babilonia comparte vuestra misma elección, y también Marcos, mi hijo". y San Pablo, cuando escribe a Timoteo desde su prisión en Roma le dice: "Tráigame a Marcos, porque necesito de su colaboración". Dicen los antiguos historiadores que fue un compañero muy apreciado por los dos apóstoles

No hay unanimidad en el tipo de relación entre Pedro y Marcos. Las iglesias coptas de Etiopía y sur de Egipto aseguran que se trata de un hijo espiritual (Marcos, bautizado por Pedro) o de una expresión afectuosa y le consideran un santo de gran importancia dedicándosele un culto especial y venerándose numerosas reliquias suyas. Algunos teólogos protestantes, no obstante, interpretan literalmente la expresión griega "huios", que se aplica a hijos directos.
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San Marcos fue nombrado obispo de Alejandría en Egipto, y en esa ciudad fue martirizado un 25 de abril.

Aparición en los Hechos
Se le cita por primera vez en Hechos 12:12, cuando Simón Pedro, “Dándose cuenta de su situación con claridad, se dirigió a casa de María, la madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde había muchos reunidos en oración”.

Aparece posteriormente como Juan, tal como se lee: “Bernabé quería llevar con ellos a Juan, llamado Marcos, pero Pablo opinaba que no debían tomar consigo al que se había separado de ellos en Panfilia y no les había acompañado en la obra”.(Hch 15, 37ss), acompañando a Pablo y a Bernabé en el primer viaje de Pablo: “Llegados a Salamina, anunciaron la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, llevando también a Juan, que los ayudaba” (Hec 13,5), pero se separó de ellos cuando llegaron a Panfilia, regresando a Jerusalén: Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos y llegaron a Perge de Panfilia. Juan los dejó y se volvió a Jerusalén” (Hec 13,13).

 

Atributos

San Marcos y sus atributos

 

 

Marcos se simboliza con un león porque su evangelio comienza con la predicación del Bautista en el desierto, donde había animales salvajes. Algunos autores también hablan de la fuerza de su evangelio, reducido pero directo.

Como evangelista, porta pluma, tintero y libro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Importancia del Evangelio de san Marcos .

Marcos es el autor del Evangelio más antiguo. La crítica literaria le sitúa como el primer evangelio, que se escribió, con narraciones atractivas y sentimientos de Jesús claramente reflejados. El evangelio de San Marcos se inspira directamente en la mejor tradición apostólica, en la predicación de lo que el Apóstol Pedro predicaba.

Son 16 capítulos llenos de narraciones muy vivas, gráficas, salpicadas de detalles interesantes. Es el reflejo de lo que San Pedro presenció y que se le ha quedado grabado en su memoria. Se fija más en los hechos de Jesús que en sus discursos. Conforme a su condición de primera fuente evangélica, el evangelio de san marcos es el más corto de los 4 evangelios. Y sirvió como fuente segura del resto de los sinópticos.-

La cercanía con Pedro, al que escuchaba su predicación, hizo que la vida y palabras de Jesús le fueran muy conocidas. Se dice que a los cristianos de Roma le pidieron un relato de los mismos, cosa que hizo escribiendo lo que se conoce como Evangelio según San Marcos.

Eusebio de Cesarea afirma que Papias atribuía a Marcos, el compañero de Pedro, la autoría del Evangelio que lleva su nombre, el primero de los relatos evangélicos canónicos.

       
  Marcos Mateos Lucas
       
Escenas 105 93 85
Perícopas 746 1068 (606 tomadas de Marcos) 1140  (320 tomadas de Marcos)